SALA 1
La fiesta de la Virgen del Carmen de Paucartambo es una celebración mestiza andina-católica y folklórica que tiene lugar anualmente en esta ciudad entre el 15 y el 18 de julio de cada año en honor a la Virgen del Carmen o Mamacha Carmen. La celebración se remonta al siglo XVII cuando la corona española envió la imagen de la Virgen del Carmen a la ciudad de Paucartambo.
En la fiesta participan actualmente 19 grupos de danzantes, en un espectáculo donde los distintos grupos rivalizan por «quitarse» a la Virgen. Participan en interacción con personajes históricos y míticos. Los danzantes, con sus máscaras y atuendos, son el corazón de la festividad, que mezcla devoción religiosa con representaciones históricas y míticas de la región, expresando identidad, historia y cosmovisión andina.
Eco. Claudio Rama
Qhapac Ch’unchu
Los Qhapaq Ch’unchu representan a los guerreros de la selva de Qosñipata (Kosñipata), la zona amazónica que conecta con Paucartambo. Su nombre proviene de qhapaq, que significa noble o poderoso, y ch’unchu, que se refiere a los habitantes de la selva; es decir, son los “nobles guerreros de la selva”.
Dentro del relato de la fiesta, simbolizan que la Virgen está protegida por la selva, integrando la fe católica con el mundo andino. Son considerados los guardianes de la Mamacha Carmen, y se dice que ella confía en ellos. Por eso, acompañan a la Virgen en casi todos los actos como su guardia ritual permanente, custodiándola en todo momento.
Durante la noche del 17, participan en la “guerrilla”, donde se enfrentan a los Qhapaq Qolla, quienes intentan llevarse a la Virgen de Paucartambo. Este enfrentamiento no es una pelea real, sino una representación simbólica de las relaciones históricas entre regiones andinas. La batalla finaliza con la permanencia de la Virgen en Paucartambo, reforzando la identidad del pueblo.
Su vestimenta incluye penachos de plumas de colores, máscaras de malla metálica, lanza de chonta y una túnica (unku). Estos elementos simbolizan a guerreros nobles de la selva y refuerzan su papel como protectores rituales de la Virgen.
Qhapac Qolla
Los Qhapaq Qolla representan a los comerciantes y pastores del altiplano, especialmente de la zona de Puno y el Qollasuyo. Su nombre proviene de qhapaq, que significa poderoso, rico o noble, y qolla, que se refiere a los habitantes del altiplano; es decir, son los “nobles o ricos habitantes del altiplano”. En la fiesta aparecen como viajeros prósperos, vinculados al comercio y a la circulación de riqueza.
Dentro del relato de la fiesta, son quienes intentan llevarse a la Virgen. Este acto no representa un robo literal, sino una forma simbólica de mostrar la disputa por el prestigio de tener a la Virgen y la competencia histórica entre las regiones andinas.
Su vestimenta incluye máscaras tejidas (waq’ollo), monteras, jorobas y ropa gruesa del altiplano. Estos elementos simbolizan el viaje, el comercio y el esfuerzo de cargar riqueza, reforzando su identidad como comerciantes poderosos y personajes clave dentro de la representación festiva.
Saqra
Los Saqra representan a los espíritus traviesos o demonios dentro del mundo andino. La palabra saqra significa diablo, maligno o ser burlón, asociado al caos y la tentación. En la fiesta, encarnan fuerzas desordenadoras que contrastan con el orden y la devoción hacia la Virgen.
Dentro del relato de la fiesta, intentan tentar y perturbar a la Mamacha Carmen, pero no pueden vencerla. Su presencia simboliza la lucha entre el bien y el mal, donde finalmente la Virgen protege al pueblo y mantiene el equilibrio.
Durante la celebración, los Saqra aparecen en los techos, balcones y alturas, realizando acrobacias y movimientos ágiles. No participan como una amenaza directa, sino como figuras que generan tensión, juego y espectáculo dentro del ritual.
Su vestimenta incluye máscaras llamativas con rasgos exagerados, cuernos, capas y trajes coloridos. Estos elementos refuerzan su carácter travieso y caótico, representando fuerzas negativas que, aunque presentes, son controladas por el poder de la Virgen.
